¿Me conviene una SAS de software en vez de ser unipersonal?
Revisada el 20 de octubre de 2026
Si desarrollás software, seguro escuchaste que «el software no paga impuesto a la renta». Es cierto en parte: existe una exoneración de IRAE, pero no es para unipersonales. Para usarla necesitás una sociedad, como una SAS, y cumplir requisitos todos los años.
La exoneración y a quién alcanza
La Ley 19.637 y el Decreto 244/018 exoneran de IRAE las rentas de servicios de desarrollo de software y servicios vinculados, si la actividad se desarrolla en Uruguay. El software propio registrado también puede exonerarse, en forma parcial.
Alcanza solo a las entidades del literal A del artículo 3 del Título 4 (las sociedades comerciales, como la SAS). DGI respondió en la consulta 6614 que una empresa unipersonal no puede usarla. Como unipersonal pagás IRPF (o IRAE, si optás o pasás el tope) por esas rentas como cualquier otro servicio.
Qué pide
- Que el servicio se preste desde Uruguay: personal de tiempo completo acorde al trabajo y más del 50% de los gastos directos del ejercicio incurridos en el país.
- Una declaración jurada informativa al cierre de cada ejercicio, con un aplicativo de DGI: horas y sueldos del personal en Uruguay, pagos a prestadores del país y del exterior, gastos directos y el ingreso exonerado.
- Dejar constancia del monto exonerado en los comprobantes y poder mostrar de dónde salen los gastos.
- Que sea desarrollo o un servicio vinculado: no todo trabajo informático entra (DGI analiza casos en sus consultas). Confirmalo con tu contador para tu actividad.
Lo que suma una SAS
La exoneración ahorra el impuesto a la renta, pero la sociedad trae obligaciones que el unipersonal no tiene:
- Impuesto al Patrimonio: anticipos mensuales y declaración anual, junto con la de IRAE.
- Nómina en BPS si el administrador aporta o hay empleados: declararla cada mes y pagar los aportes.
- Estados financieros en la Auditoría Interna de la Nación, si los ingresos superan el tope.
- Contabilidad y declaraciones de IRAE aunque el impuesto dé cero, y los costos de abrir y mantener la sociedad.
- Sacar la plata: lo que cobrás como sueldo de la SAS o como dividendos tiene sus propios aportes e impuestos. Este es el punto que más cambia la cuenta: hacelo con tu contador.
X Unipersonal ya maneja estas obligaciones: al cargar el trabajo como SAS con IRAE exonerado por software, te arma los vencimientos de cada mes y cada año.
Cuándo empieza a convenir
Con poca facturación, el IRPF de un unipersonal es bajo (se descuenta un 30% fijo y la escala arranca en 0%), y los costos fijos de la SAS pueden ser mayores que el impuesto que te ahorrás. A medida que facturás más, el IRPF sube por tramos hasta el 36% y la exoneración pesa más.
No hay un monto único a partir del cual conviene: depende de cuánto facturás, cuánto gastás en Uruguay y cómo vas a retirar la plata. Pedile a tu contador una comparación con tus números de un año completo, y revisá que tu actividad cumpla los requisitos antes de abrir la sociedad.